Guanábana: de dónde viene, a qué sabe y por qué tanta gente la ama

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La guanábana es de esas frutas que uno ve y piensa: “ok… esto se ve interesante”.
Por fuera es grande, verde y llena de pequeñas puntitas. Por dentro, cambia totalmente: tiene una pulpa blanca, suave y jugosa que parece hecha para postres, jugos y cucharadas felices.

Entonces, ¿de dónde viene la guanábana?

 La guanábana, o Annona muricata, es una fruta originaria de la América tropical. Las fuentes la ubican como nativa de esta zona del continente, probablemente entre Centroamérica, el Caribe y el norte de Suramérica. O sea, nació en clima cálido, húmedo y bien tropical, que es justo donde mejor se da.También pertenece a la familia de las anonáceas, la misma de otras frutas tropicales con pulpas cremosas y aromas muy marcados. 

¿Y a qué sabe?

 Aquí es donde se pone buena la cosa.

La guanábana tiene un sabor difícil de comparar con una sola fruta. Mucha gente la describe como una mezcla entre dulce y ácida, con un toque tropical muy fresco. Su pulpa es cremosa, aromática y jugosa, así que no se siente pesada, sino suave y refrescante. 

Es de esas frutas que no pasan desapercibidas: o te da curiosidad desde el primer bocado o te deja pensando en qué otra receta te gustaría probarla.

¿Qué propiedades tiene?

 

Además de rica, la guanábana aporta nutrientes interesantes. Distintas revisiones reportan que la pulpa contiene vitamina Cfibra y minerales como potasio. También es una fruta con bastante humedad, por eso se siente tan refrescante cuando se come o se licúa. 

Ahora, un dato importante: una cosa es hablar de su valor nutricional y otra muy distinta es venderla como “fruta milagrosa”. Hay estudios sobre compuestos de la planta, pero eso no significa que deba verse como tratamiento médico. Además, algunas revisiones advierten precaución con el consumo de semillas y extractos no alimentarios. 


¿Cómo se come?

 

La parte que se aprovecha es la pulpa blanca. Normalmente se come cuando la fruta ya está madura, porque ahí es cuando está más blanda, aromática y sabrosa. Se puede comer sola, con cuchara, o usar en recetas frías y cremosas. 

Las formas más comunes de comerla son:

  • en jugo
  • en batidos
  • en helados
  • en postres
  • en preparaciones cremosas como el famoso guanabanazo
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Eso sí: las semillas no se comen, así que siempre se retiran antes de licuar o preparar la pulpa. Esa parte sí toca sacarla con calma. 

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